domingo, 9 de febrero de 2014

Era una noche cerrada, el día había sido muy lluvioso hasta ultima hora de la tarde y aún estaba toda la calle empapada, pero había terminado la ultima sesión del cine del barrio norte de Shinjuku y la calle estaba llena de gente. Había una persona sin embargo que llamaba la atención, llevaba un sombrero oscuro calado hasta los ojos, una gabardina marrón oscura que llevaba puesta sobre los hombros dejando a la vista un traje gris oscuro y unos zapatos negros. Nadie se acercaba a ese hombre, se mantenían a una distancia prudencial mientras ese hombre se dirigía a unos edificios medio derruidos. El hombre entró en el edificio y ascendió por las escaleras con un ruido sordo de metal acompañado por sus pisadas. Al llegar al piso décimo el cual le habían dicho por una llamada telefónica, se encontró con un hombre vestido con un traje rojo sangre mirando por la ventana derruida de aquel edificio.
-Has tardado mucho Jax- dijo el hombre de rojo
-¿Qué es lo que quieres?¿por qué me llamas?- dijo Jax acercándose más a la ventana donde estaba el hombre de rojo
-Tengo un trabajo para ti- dijo sacando de un bolsillo interior unos documentos- tienes que acabar con estas personas
.¿Dónde puedo encontrarlas?- dijo Jax
-Ahora mismo están en Alemania, pero no tardaran en volver a moverse- dijo el hombre de rojo- se dirigirán a Roma, ve hacía allí y exterminarlos sin dejar pruebas, como siempre. Según tengo entendido eres bueno, muy bueno, con lo que espero que des buenos resultados
-¿Mi pago por los servicios?- dijo Jax
-Los de siempre- dijo el hombre de rojo mientras una ráfaga de viento le revota en las gafas rojas de sol que tenía puestas y hacía que el viento le moviera el pelo rojo
-De acuerdo- dijo Jax levantando la cabeza para darse cuenta de que aquel hombre se había marchado.
Jax comenzó a bajar las escaleras de nuevo y se adentró entre la gente en dirección hacia su coche.


-¿Dónde nos dirigimos?- pregunto Bruce
-Tranquilo- dijo Dark- ya hemos llegado.
Estaban en una casa pequeña y muy acogedora en mitad del bosque. Al entrar distinguió una mesa con una  estatua encima de la mesa de color verde oscuro con diferentes tonos claros.  La estatua no podía medir mas de 20 centímetros de altura, pero tenía un aire muy misterioso, ya que parecía que la casa estaba echa para guardar esa estatua, ya que solo había una pequeña lampara en un rincón aparte de esa mesa. Dark estaba enfrente de la mesa, con Luca en el hombro y le hizo un gesto a Bruce para que se acercara. Mientras este lo hacía Crox estaba dando vueltas a la mesa en un lenguaje que Bruce no podía distinguir ningún sonido.
-¿Qué esta haciendo?- preguntó Bruce
-Inicia el ritual de transportación- dijo Dark
-¿El qué?- dijo Bruce- ¿qué hace eso?
-Tranquilo en seguida lo entenderás- dijo Dark
Al terminar la frase Dark, la habitación comenzó a desvanecerse. Bruce sintió un gran mareo y una sensación de angustia muy grande cuando el suelo desapareció, peor no duró demasiado. En menos de tres minutos estaban en otra habitación, estaba muy iluminada y muy decorada, con una mesa y una figura igual que las de la cabaña de Alemania, pero había estanterías con muchos libros y más puertas, aparte de un montón de lamparas más que iluminaban la estancia.
-¿Donde estamos?-preguntó Bruce
-En mi propiedad- dijo alguien a la espalda de Bruce poniendo una hoja afilada en su espalda- así que tenéis que marcharos ya, antes de que acabe con vosotros.